抄録: | El agua es el elemento imprescindible en la elección del sitio y ubicación de los asentamientos humanos desde la antigüedad. El crecimiento de la población obligó al desarrollo de obras hidráulicas de importancia relevante en el proceso urbano, como los acueductos de origen romano, que transformaban la topografía para poder conducir el agua por gravedad. La captación, conducción, filtrado y almacenamiento del agua de lluvia ha sido una de las estrategias más empleadas por la humanidad para cubrir la dotación de agua a escala local, aprovechando las azoteas y los patios de las edificaciones. Una tercera estrategia es el aprovechamiento en forma natural del terreno para el almacenamiento de agua proveniente de los escurrimientos naturales con el fin de disponer del recurso a lo largo del año. La zona metropolitana de la Ciudad de México ha extendido sus fronteras incluyendo varios municipios del Estado de México en su delimitación urbana. La gran urbe se extiende hacia el norte con los municipios que en la época prehispánica ocuparon los cinco lagos antiguos como medio de transporte, producción de alimentos y disponibilidad del recurso agua. |